¿Está lloviendo?, pués entrenamiento en rodillo!

En esta época del año, la falta de tiempo o las inclemencias meteorológicas, suelen truncar nuestros planes de salir a entrenar en bici. Pero ¿está todo perdido?, ni mucho menos! De hecho estas circunstancias no son excusas, para no disfrutar de una buena sesión de bicicleta. La alternativa a todo esto, las encontramos en los rodillos. Son una manera fácil y rápida, para no perder ese deseado estado de forma que tanto trabajo nos ha costado conseguir y que tememos perder por falta de tiempo para entrenar o por esa semana de lluvia infinita que parece no acabar…

Si valoras que tienes dos horas al día al para entrenar y a veces sólo 2 o 3 días en semana, la mayoría probablemente elegirá la opción de salir a carretera antes de subirse en ese potro de tortura llamado “rodillo”. Pero hazte esta pregunta, de esas 2 horas, quítales, salir de la ciudad, semáforos, subidas, bajadas….¿Cuánto tiempo realmente has pedaleado constantemente? Eso no pasa en el rodillo, ahí aprovechas toda la sesión sin para de pedalear, a no ser, que te levantes para ir al baño, coger el teléfono o abrirle la puerta al vecino. Pero ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de hacer nuestra sesión de rodillo? Para hacer que sesión sea lo más agradable posible, te daremos una serie de consejos.

1. Utiliza una habitación adecuada

Intenta utilizar una habitación bien ventilada, a ser posible cerca de una ventana o coloca una pequeño ventilador que mueva el aire a tu alrededor. Esto hará que no sintamos una sensación de calor horrible, comencemos a sudar a chorros y sintamos un síntoma de cansancio que nos haga dejar la sesión antes de tiempo. También es importante la ropa que utilices, ni se te ocurra ponerte esa ropa térmica tan chula, que te quita el frio los domingos cuando sales con la grupeta. Es importante utilizar una ropa que no sea demasiado abrigada y una camiseta interior transpirable, para permitir al cuerpo que refrigere el motor!

2. Hidrátate bien!

Una de las cosas más importantes a la hora de hacer rodillo, es tener una buena hidratación. Con las sesiones de rodillo, se suda mucho y perdemos una cantidad muy grande de agua y sales ( que ni mucho menos, pensemos que eso va a ser todo grasa) por lo que es imprescindible, beber constantemente agua o si nuestra sesión va a ser de más de 1 hora, lo ideal sería beber agua y combinarla con un bote de sales minerales o bebidas energéticas, para reponer las sales y los electrolitos que perdemos a través del sudor.

3. ¿Cómo le ganamos la batalla al aburrimiento?

Esta es la frecuente batalla, que tenemos con las sesiones de rodillo. El hecho de no movernos del sitio y ver siempre el mismo paisaje, hace que a veces nuestra sesión de rodillo se convierta en una auténtica tortura! La mejor manera de combatir el aburrimiento, a parte de la música, es la motivación y el ver por ejemplo una mítica etapa del Tour de Francia e imaginarnos atacando o escapados en nuestra cicloturista favorita o soñar con ganar una gran carrera, la motivación siempre es un plus que ayuda a que el tiempo corra más deprisa y nuestra sesión sea más amena. Si tienes la suerte de contar con un rodillo interactivo, lo tendrás mucho más fácil, ya que podrás programarte etapas, recorridos e incluso entrenar por watios.

4. Utiliza una toalla

El sudor es una sustancia muy corrosiva, por lo que si no quieres que vaya desgastando la pintura de tu bicicleta o tus componentes poco a poco, lo mejor será que tengas a mano una toalla, para ir secándote de vez en cuando el sudor y evitar que caiga en tu bicicleta.

5. ¿Qué tipo de rodillo utilizo?

En el mercado hoy en día contamos con miles de modelos y marcas de rodillos, lo importante es saber, cuáles van a ser sus prestaciones. El mítico rodillo de tres rulos, es el más parecido a ir en carretera, ya que tendrás que aguantar el equilibrio y tiene un rodar más fino, el problema es que si queremos añadirle intensidad o dureza no podremos, ya que no tiene un regulador de la dureza. Por otro lado hay miles de modelos de rodillos convencionales, donde podremos añadirle más intensidad al rodillo e incluso entrenar por watios, pulso y todo tipo de mejoras para el usuario, todo depende de las necesidades del ciclista y de su bolsillo. Pero todos estos tipos de rodillo, dan para otro artículo que comentaremos más adelante.

Así que, la frase de “Si quieres, puedes” se hace aún más palpable, después de este artículo, porque “el límite lo pones tú y no el tiempo”.

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