Portaequipajes y Cestas

Portaequipajes y Cestas

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Portaequipajes y Cestas para bicicletas ideales para transportar cualquier cosa en nuestras rutas en bicicleta.

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PORTAEQUIPAJES Y CESTAS

Portaequipajes

El portaequipajes, portabultos, trasportín o parrilla consiste en esa estructura metálica agregada a una bicicleta que permite a los usuarios de bicicletas llevar equipaje consigo, cargamentos o alforjas. Los portaequipajes de bicicletas pueden ser montados en la parte delantera o trasera de una bicicleta, siendo este último el más utilizado.

Respecto a su colocación, las bicicletas pueden tener ojales con o sin rosca, en las vainas traseras y en la horquilla al frente, aunque el montaje de un portaequipajes es posible también sin estos ojetes, sólo requiere de un soporte físico adicional. Otro estilo de portaequipajes sin embargo, que no requiere de ojales ni de soporte físico adicional, es el que se sujeta con abrazaderas directamente a la tija del sillín, sólo que en este caso, su capacidad suele ser más limitada.

Como ya vemos son varias las opciones de portaequipajes que existen y que no necesitan roscas de instalación, siendo el más conocido y utilizado este último, el portaequipajes para la tija del sillín. Este modelo es adecuado incluso para bicicletas MTB, especialmente si tienen suspensión, ya que no les afecta el movimiento de amortiguación del triángulo posterior. Sin embargo, como ya hemos dicho sí que conviene recalcar que su capacidad de carga es limitada y suele soportar hasta los 10 Kg en los portaequipajes más resistentes.

Además de las alforjas que hemos visto que suelen ser la mejor solución para salidas muy ligeras de equipaje, también existen otros tipos de portabultos:

Saco estanco

Utilizado en multitud de modalidades deportivas en las que existe un componente de agua importante, en el mundo del ciclismo esta opción tampoco nos podría faltar ya que nos puede resultar muy útil por diversos motivos. Por su forma se puede acoplar fácilmente usando unos pulpos o redes encima del portabultos, entre las alforjas traseras o las delanteras. Al ser impermeable otra ventaja que nos ofrece es que protege fielmente lo que tengas en su interior en caso de lluvia, y en nuestro caso, que no solo hay que tener en cuenta la que cae del cielo,  también nos protegerá de la que lanzan las ruedas al rodar sobre mojado. Como suele venir con una correa para llevar al hombro o como una mochila, puedes utilizarlo perfectamente si en uno de los viajes decides hacer alguna excursión a pie o disfrutar de cualquier otra modalidad del deporte que elijas, por lo que sus opciones de uso se multiplican.

Maleta de bicicleta

Esta es otra opción que nos permite llevar el equipaje encima del portabultos trasero. Se trata de una bolsa que se coloca mediante anclajes. No están muy extendidas porque, en comparación con el saco estanco, son más caras, es más fácil romper los anclajes mientras que el saco directamente no tiene, no son tan versátiles y suelen tener el peso más alto de manera que el punto de gravedad de la bicicleta sube y suele perder estabilidad.

Cestas

Este tipo de complemento no sólo no afecta a la seguridad de tu bicicleta sino que te evita los dolores de espalda provocados por las mochilas y ofrece un punto de almacenaje permanente para que en cualquier situación imprevista pueda ser utilizado sin necesidad de estar instalándolo o quitándolo en todo momento.

Según los materiales en que estén fabricados, existen varios tipos de cestas para bicicleta:

Cestas de plástico

Suelen ser las de menos calidad y nada amigables con el medio ambiente. Este material al ser tan simple se estropea con los golpes, la luz solar y los cambios de temperatura. Lo mejor y más práctico es utilizar materiales más duraderos y fácilmente reciclables como los metales (acero, aluminio…) u orgánicos como puede ser el mimbre que, aunque parezca un material poco resistente si se trata bien, aguanta muchísimo tiempo a la par que resulta de una opción cada más actual y moderna debido a los últimos modelos que se están fabricando, cada vez más originales o retro.

Cestas de bicicleta de metal

Estas cestas de bicicleta de metal, las de toda la vida, las que podemos seguir heredando de unos y otros, que siempre será igual de funcional y útil que el primer día, tienen además de otras muchas ventajas, una que supera con creces a las anteriores y que hace que se destaque mucho frente a aquellas: su altísima resistencia y durabilidad que suele ser por lo que más se las caracteriza.

Cestas de bicicleta de mimbre

El mimbre es un material usado durante muchísimos años que como desde entonces, nos sigue ofreciendo calidez, belleza, autenticidad y personalidad a nuestra bicicleta. Cada vez son más los materiales que se asemejan o que imitan este tipo de material, como es el caso de la madera laminada y moldeada por el calor que por ejemplo en aquellas zonas en que suele llover bastante, ésta suele ser una opción muy habitual.

Cestas de bicicleta de tela

Otra posibilidad para aquellos que así lo prefieran son las cestas fabricadas en tela y aunque suelen mezclarlas con plástico, cabe señalar que son bastante resistentes. En este caso podríamos encontrarnos ante miles de diseños y de colores diferentes entre los que poder elegir, incluso si somos más atrevidos podemos diferenciarnos de los demás llegando a personalizarla.

Cestas de bicicleta para mascotas

Como no podía ser de otra manera, nuestras pequeñas mascotas también tienen cabida en nuestra bicicleta con este tipo de cestas ideadas especialmente para ellas y que vienen con una especie de reja que las rodea, sin llegar a agobiarle y que nos sirve como sistema de seguridad para su transporte.

Si bien la mayoría de cestas para bicicleta se venden con el anclaje incluido algunas de ellas no lo traen, o puede darse el caso de que tengamos en casa alguna que nos guste y que queramos ponerla o adaptarla a nuestra bici. En este caso debemos de tener en cuenta que estos anclajes podemos dejarlos puestos o quitarlos según nos apetezca, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos se enganchan al manillar en apenas unos minutos, son resistentes y muy sencillos de unir a tu cesta, por lo que tenga o no tenga anclajes nuestra cesta, ya no tendrás excusa para disponer de una de ellas.