El ciclismo no es si no, un reflejo de la evolución en todos los sentidos que sufre el mundo, ya que comprobamos año a año, que nuestros componentes o bicicletas pasan de moda a un ritmo demoledor.
No hace mucho, nos sorprendía saber que los equipos profesionales de ciclismo en carretera utilizaban rodamientos cerámicos en distintos componentes de su bicicleta, con el fin de conseguir un mejor rodamiento de ellos y un ahorro de energía en cada pedalada.
Normalmente en los distintos rodamientos de nuestras bicicletas, están fabricados en acero, bujes, el eje de pedalier, la dirección, los pedales o las ruedecillas del cambio.
Y ahora los rodamientos cerámicos parecen llegar para quedarse, pero, ¿Merece la pena la inversión?

De entrada, explicaremos lo que son unos rodamientos cerámicos, a diferencia de los rodamientos tradicionales comúnmente fabricados en acero, los cerámicos son fabricados con nitruro de silicio de cerámica (conocido como SI2N4). Sus bolas son más redondeadas y con una superficie más lisa y uniforme, por lo que su resistencia al rodar es menor. Por otro lado son más duros y resistentes que los de acero, por lo que la vida y la resistencia del rodamiento aumenta en torno al 30% con respecto a los de acero. Por no hablar de su nula oxidación y su mínimo mantenimiento debido a su fabricación.

Hay distintos tipo de estos rodamientos y algunos son híbridos, lo que significa que las bolas son cerámicas pero las pistas por las que deslizan son de acero. Los que son completamente cerámicos sacan el máximo partido de la reducción de fricción, pero son los que menos duran.
Como no podía ser de otra manera los equipos profesionales de XC y mountain bike, ya los usan. Según estudios su beneficio es de 9 watios y pueden llegar a durar hasta 10 veces más que los rodamientos convencionales, eso sí, siempre que hablemos de rodamientos de alta gama, ya que como todo, están saliendo al mercado imitadores con productos no tan bien construidos como deberían.

Y ahora viene la parte menos buena, aún viendo las grandes ventajas de estos rodamientos, es cierto que su rango óptimo de funcionamiento, llega a partir de las 10.000 repeticiones por minuto, por lo que están muy lejos de las cadencias normales de 120 o 130 pedaladas por minuto como máximo. En el caso de las ruedas podemos estar algo más cerca ya que, pueden llegar a rodar a 500 repeticiones por minuto a alta velocidad. Por lo que el rendimiento que se saca a estos rodamientos es menor respecto a su gran potencial.

Contando con que, un rodamiento cerámico puede andar alrededor de los 250€ y uno de acero sobre los 40€ más o menos, debemos plantearnos cuánto partido podemos sacarle y cuánto vale cada watio que deseemos ahorrarnos.





